Imagina un túnel de tren que, con el paso de los años, se va llenando de escombros: tierra que cae, raíces que crecen, paredes que se hinchan. Los trenes (los nervios) que antes pasaban cómodamente ahora tienen que abrirse paso a duras penas. Eso, en términos muy simples, es la estenosis espinal: el canal por donde circulan los nervios se estrecha y los comprime.
📖 Cuaderno Médico — Canal Espinal: Normal vs Estenosis
¿Cuál es el síntoma más característico?
El síntoma más específico de la estenosis lumbar es la claudicación neurógena: el paciente puede caminar solo unos minutos antes de que aparezca un dolor intenso, hormigueo o pesadez en las piernas que le obliga a detenerse. Este síntoma mejora al sentarse o inclinarse hacia adelante —posición que abre ligeramente el canal—. Por eso muchos pacientes describen que pueden andar en bicicleta sin problemas, pero caminar erguidos les genera síntomas.
Claudicación Neurógena (estenosis espinal)
Claudicación Vascular (mala circulación)
¿Qué la provoca?
Caminar erguido, estar de pie
Cualquier actividad física
¿Qué la alivia?
Sentarse o inclinarse hacia adelante
Detenerse de pie (sin sentarse)
¿Dónde duele?
Espalda → glúteos → piernas
Pantorrillas principalmente
¿Bicicleta?
Generalmente tolerable
Difícil también
¿Tiene tratamiento?
Fisioterapia + ejercicio
1ª línea
Antiinflamatorios
complemento
Infiltraciones epidurales
casos seleccionados
Cirugía (laminectomía)
última opción
✅ La cirugía solo cuando es necesario El procedimiento más común es la descompresión (laminectomía), que consiste en retirar tejido que está aplastando los nervios. Se reserva para los casos en que el tratamiento conservador ya no da resultado o cuando hay déficit neurológico progresivo.
Referencias bibliográficas
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Traumatólogo y Ortopedista en Guadalajara con más de 10 años de práctica, especializado en cirugía artroscópica de hombro, reconstrucción articular de rodilla y cadera, y cirugía de columna de mínima invasión. Certificado por CONACEM, con formación en México, Alemania, España y Argentina.